Le llamaba y venia, te seguia.. Iva contigo a todos los lados, jugaba, trucos realizaba... Era un perro en el cuerpo de un gato...
Hay muchos seres que son un animal, una planta, un humano... Pero enrealidad su alma y su corazón pertenece a otro ser vivo, a otro animal, pero has tenido la suerte o la mala suerte de no ser como tu alma es...
Ese era el caso de Willy, un animal que yo conocí, mi gato...
Willy era un cruce de gato común y egipcio, su historia era la de un sufrimiento terminado en una alegria y una buena vida terminada en una anticipada y horrible muerte, nació en la calle y murió en ella... La primera imagen que tengo de él, era la de un gatito de escasos tres meses que corria, lleno de vitalidad, aunque muy delgado estaba. Corria, se resbalaba y se metia en el cubo de la basura. En lo primero que me fije fue en unos ojos amarillos como los de un tigre, similares a los de unos grandes felinos...
Pronto descubrimos que aquel animal, aquel corazón, no era el del tipico gato que araña y muerde, no... su corazón era demasiado noble, como el de un caballo o un perro, una alma limpia y noble, leal.
Tampoco era un gato bueno, era demasiado para eso... No se metia en problemas, al principio se subia en la mesa, pero le enseñamos que no podia hacerlo...
Su primera amiga felina, era una preciosa gata callejera roja como el fuego, le acompañó, jugó con él, en aquella casa abandonada, en la que los gatos se olvidaban de todo y se convertian en almas libres, como aquellos seres que después de una guerra se levantan y gritan que estan vivas y que vivir es su destino... Esta gata se fué, desapareció, no sé lo que paso...
De vacaciones tenia más enemigos que amigos, su mayor enemigo era un gato negro, que tenia sus mismos ojos, en muchos momentos casi lo mataba, junto con aquel pit bul... Pero siempre escapaba, sabia como irse, como huir...
Ayer, ayer ocurrio, recuerdo que veia Ncis, se terminaba y una llamada al teléfono, me hizo levantar, todo transcurria como en mi sueño, dos meses atras me temi lo peor, pero antes de manifestarlo me callé (Mi familia está harta de decirme que soy muy negativa) cogí el teléfono:
-Soy Santa- Dije en tono como lo habria dicho Deeks.
- Venid, willy, Willy no contesta...-Era mi abuela estaba nerviosa.
Mi madre fue yo no hice nada, solo dije:
-Está muerto
Mi hermana me dijo que no fuera tan negativa, pero yo sabia que ella en el fondo pensaba lo mismo...
Y a si era aquel gato cuya vida de solo 4 años habia sido feliz, una vida tranquila con su familia y fuera de casa una vida digna de un león, pero siempre con su alma de Perro...
martes, 30 de agosto de 2016
lunes, 29 de agosto de 2016
La niña de cabello dorado
Sentada frente al mar, allí estaba yo. Observando las olas que rompian junto al atardecer de aquella preciosa tarde.
Veía a mis amigos surfear coger unas olas enormes, sin temor alguno a aquellos tiburones que surcaban esos mares. Aquella tarde, cuando los rayos del sol se escondian, cuando ya la luz de las estrellas se cernia sobre el inmenso cielo azul, alguien saludó, me guiré y alli estaba aquella niña, cuyo cabello era semejante a aquellos rayos de sol que ya dormian.
Deje La Ladrona De Libros y me acerqué.
-Hola.-Hizo algo extraño no entendia mi idioma.
-Hi, I am Angela and you?- Era inglesa. Me fije en esos ojos azules cómo el mar, similares al los de Marty Deeks.
-I am Lydia
No hablamos más simplemente observé aquellos ojos como la mar, incluso llegue a ver las olas en ellos, ella me observaba y dijo:
-Goodbuy.
Dije lo mismo pero en mi mente segui viendo aquella niña, cuya alma se veia reflejada en sus ojos.
La vi más veces y siempre miré esa mirada, digna del océano.
Veía a mis amigos surfear coger unas olas enormes, sin temor alguno a aquellos tiburones que surcaban esos mares. Aquella tarde, cuando los rayos del sol se escondian, cuando ya la luz de las estrellas se cernia sobre el inmenso cielo azul, alguien saludó, me guiré y alli estaba aquella niña, cuyo cabello era semejante a aquellos rayos de sol que ya dormian.
Deje La Ladrona De Libros y me acerqué.
-Hola.-Hizo algo extraño no entendia mi idioma.
-Hi, I am Angela and you?- Era inglesa. Me fije en esos ojos azules cómo el mar, similares al los de Marty Deeks.
-I am Lydia
No hablamos más simplemente observé aquellos ojos como la mar, incluso llegue a ver las olas en ellos, ella me observaba y dijo:
-Goodbuy.
Dije lo mismo pero en mi mente segui viendo aquella niña, cuya alma se veia reflejada en sus ojos.
La vi más veces y siempre miré esa mirada, digna del océano.
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