Sentada frente al mar, allí estaba yo. Observando las olas que rompian junto al atardecer de aquella preciosa tarde.
Veía a mis amigos surfear coger unas olas enormes, sin temor alguno a aquellos tiburones que surcaban esos mares. Aquella tarde, cuando los rayos del sol se escondian, cuando ya la luz de las estrellas se cernia sobre el inmenso cielo azul, alguien saludó, me guiré y alli estaba aquella niña, cuyo cabello era semejante a aquellos rayos de sol que ya dormian.
Deje La Ladrona De Libros y me acerqué.
-Hola.-Hizo algo extraño no entendia mi idioma.
-Hi, I am Angela and you?- Era inglesa. Me fije en esos ojos azules cómo el mar, similares al los de Marty Deeks.
-I am Lydia
No hablamos más simplemente observé aquellos ojos como la mar, incluso llegue a ver las olas en ellos, ella me observaba y dijo:
-Goodbuy.
Dije lo mismo pero en mi mente segui viendo aquella niña, cuya alma se veia reflejada en sus ojos.
La vi más veces y siempre miré esa mirada, digna del océano.
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