Hace casi ocho años, empecé a montar... La noche antes de montar, soñé, soñé con un precioso alazán, que galopaba por el campo y yo iba encima suya, galopábamos saltando robles, derrumbados en el suelo, no me hagais caso, pues no lo recuerdo a la perfección, Pero yo galopaba con aquel caballo, derepente la imagen desapareció, y apareció el mismo animal en un prado, pero ese caballo era especial estaba tuerto, me asusté en el sueño, pero nunca imaginé que el caballo de Fuego, como yo lo llamaba fuese real, no, no lo creí... pero debía de haberlo creído desde el principio, aunque finalmente lo creí porqué lo ví.
Recuerdo aquel día como si hubiese sucedido esta misma mañana. Un Viernes por la tarde, un día de Invierno acababa de bajarme de Caramelo, se lo dí a un buen amigo, al cual desde hace tres años no veo, pero lo recuerdo. Fui con mi padre a dar una vuelta por los establos, y ahi estaba... en un box mirándonos por el lado izquierdo, no movía la cabeza, no era capaz de moverse y mirarnos por otro ángulo. A mi ese animal me sonaba de algo, a pesar de no haberlo visto en mi vida, pero en lo más profundo de mi ser sabia que lo conocía y ahí fue cuando se giró y por fin le reconocí, era él, era el caballo de Fuego, el de mis sueños.
Descubrí que se llamaba C******* Cz le visitaba todos los días le cepillaba, me subía encima suya para alcanzar sus perfectas crines como el fuego...
Hace cuatro años y medio desapareció, y murieron varias personas de mi vida... Pero llegó Kitty una yegua que me demostró que si quieres algo lo puedes conseguir...
Hará dos años y medio gracias a Kitty volví a ver a Cz...
Hasta ahora... creo que se a vuelto a ir, no lo encuentro. Aunque se haya ido creo, que volverá a mi porque es un caballo que siempre vuelve.