Hoy hace un año de la catástrofe... Un año en el que pensaba que me faltaba el aire, para respirar, que me faltaba un motivo para vivir, que me faltaba mi libertad.... Que faltaba el viento a mi favor, el viento que al galopar, sentía...
Me faltaba y me falta esa alegría, ese pony, cuya capa era de fuego, el pony que me daba el motivo para vivir, día a día... Mi amigo, ese amigo que nunca veré, no quiero ser negativa, pero así es...
Un año, 365 días, un año semejante a un siglo... Este largo año, durante este largo año, sentía que me faltaba algo, me faltaba el aire para respirar, me faltaba los ojos para mirar, me faltaba las piernas para continuar... Me faltaba la alegría de vivir... Una alegría que no se reemplazará.... Esa felicidad que me daba ese animal... un simple pony, cualquiera que me lea, dirá: Esta si que está loca... no estoy loca, de veras, solo que quería tanto a ese maldito caballo, lo quería tanto que llegué a crearme un mundo imaginario dentro de la realidad, me negué, me olvidé de mirar la realidad... pensé que nunca me separaría de ese caballo... Tan tonta fui...¿ Tan estúpida soy? No lo entiendo, ¿por qué se fue?, ¿por qué no se quedó?, ¿por qué no se quedó conmigo ?? mi cabeza está invadida de preguntas, desde entonces, preguntas sin respuestas... preguntas, cuyas respuestas nunca sabré... Porque nunca lo volveré a ver... nunca volveré a ver a ese pony al que tanto quería... esa es la realidad... ¿Enserio, llegue a pensar que era posible? ¿Enserio pensé que ese animal, sería algún día mio?? ¿Pensé que era mío, ya?
Cada pony que veo en el horizonte, cada caballo que veo, pienso que eres tú... No sé si tu me querías pero yo te quería y te quiero. Eras mi alegría, mi libertad, mi vida.... eras mi amigo, mi mejor amigo... mi pequeño y precioso amigo... aquel cuya mirada llegaba al más profundo de los corazones, aquella mirada, que tanto extraño, lo siento, amigo... aquel cuyo resplendor sanaba... aquel de la mirada... aquel... Faraón... Eras mágico, mágico... no eras un pony eras... no sé, solo sé que no eras simplemente, un pony, para mí eras mi mejor amigo... te quiero, amigo. Te quiero y nunca te olvidaré, aunque la distancia nos separe, aunque el pasado duela, te recordaré, te querré... siempre....
Un año sin ti, amigo, un año sin ti Faraón...El más duro de mi existencia...
jueves, 27 de octubre de 2016
lunes, 24 de octubre de 2016
Lupita.... Nunca te olvidaré...
Hace unos dos años a mi establo llegó una yegua nueva. La habían rescatado de las corridas de toros, ya que para esta crueldad ya no servía...
Era una preciosa yegua Palomina, me recordaba a un poni que había conocido años antes, al cual quería y quiero... por desgracia nuestra amistad había sido alejada, como siempre me sucede... como siempre nos sucede, a los que nos enamoramos de los animales más ^Malos^... y que por supuesto no son tuyos..
Enseguida me la dieron, y la verdad, siento decir esto pero, esa yegua... era una de las que más odiaba, nunca había sentido tanto, tan gran odio hacia un caballo, hacia un humano, si , pero hacia un caballo... me parecía incluso extraño, sentir odio hacía un caballo, sentir odio hacía un animal... No lo soportaba, aunque lo intentaba...
Era una yegua, asustadiza. Pronto lo comprendí.
Un día cepillándola encontré una cicatriz, en uno de sus costados... Pregunté y me dijo el mozo de cuadras, que aquella yegua había sido corneada por un toro, ya lo entendía todo. Como huía de cualquier palo, de cualquier valla... De cualquier salto. Había sufrido en un pasado, y no se merecía sufrir más. Además era una yegua joven, que había sufrido mucho... ¿Cómo habría acabado si no le hubiera, ese toro corneado? ¿Si su asqueroso dueño no la hubiese obligado a torear? pues el toro no tiene culpa.Seguramente sería una yegua perfecta ...
No me la volvieron a dar, solo la monte unas tres clases, en todas esas acababa, igual, cayéndome.
Hace unas 6 meses la yegua, comenzó a cojear y bueno, hace unas semanas me enteré de que tenía artrosis...
Y yo tan ingenua, tan inconsciente, de que podía haber echo algo... Podía haberla ayudado, Debía...
Hace un mes la sacrificaron... Solo por no servir para montar... ¿Entonces, por qué coño la rescataron del matadero?' ¿Por qué? ¿A caso ella tenía la culpa?
Mi culpa se extendió, podía haberla ayudado, haberla llevado a la asociación... Pero estaba tan ciega, tan tonta, que no me fijaba en lo que pasaba a mi alrededor, no PODÍA, abrir los ojos y darme cuenta, que aquella yegua estaba mal... no, no podía estaba boba en mi mundo, en el mundo en el cual los animales están genial, y en un mundo donde tienen derechos.. Estaba CIEGA ese mundo solo existe en mi imaginación y entonces, abrí los ojos a la realidad.. Había muerto, por una... gilipollez.. Como odiaba eso, podía a ver sido la mejor amiga para una persona, podía a ver ayudado a otros humanos, a otros animales...
Y me culpo, sé que es una tontería, pero me culpo.... No tienen derecho, no tienen derecho a acabar con una vida... no tienen derecho, a matar, sin ver que hay otras opciones...
Y ese es el mayor pecado que he cometido en mi vida, dejar sola, dejar morir a esa yegua... dejarla, abandonarla... Aun veo sus ojos en el prado, aun la veo saltando y brincado... No es justo...
Yo podía haber ayudado.. pero no... no llegué a tiempo...
Lo siento, preciosa yegua como el oro, lo siento, siento que tuvieras un pasado y un futuro, tan, tan cruel... espero que la manda celestial, te haya acogido... Espero que veas a todos aquellos que sufrieron... pero que ya no le duelen nada, ahora son libres, libres como el viento...
Era una preciosa yegua Palomina, me recordaba a un poni que había conocido años antes, al cual quería y quiero... por desgracia nuestra amistad había sido alejada, como siempre me sucede... como siempre nos sucede, a los que nos enamoramos de los animales más ^Malos^... y que por supuesto no son tuyos..
Enseguida me la dieron, y la verdad, siento decir esto pero, esa yegua... era una de las que más odiaba, nunca había sentido tanto, tan gran odio hacia un caballo, hacia un humano, si , pero hacia un caballo... me parecía incluso extraño, sentir odio hacía un caballo, sentir odio hacía un animal... No lo soportaba, aunque lo intentaba...
Era una yegua, asustadiza. Pronto lo comprendí.
Un día cepillándola encontré una cicatriz, en uno de sus costados... Pregunté y me dijo el mozo de cuadras, que aquella yegua había sido corneada por un toro, ya lo entendía todo. Como huía de cualquier palo, de cualquier valla... De cualquier salto. Había sufrido en un pasado, y no se merecía sufrir más. Además era una yegua joven, que había sufrido mucho... ¿Cómo habría acabado si no le hubiera, ese toro corneado? ¿Si su asqueroso dueño no la hubiese obligado a torear? pues el toro no tiene culpa.Seguramente sería una yegua perfecta ...
No me la volvieron a dar, solo la monte unas tres clases, en todas esas acababa, igual, cayéndome.
Hace unas 6 meses la yegua, comenzó a cojear y bueno, hace unas semanas me enteré de que tenía artrosis...
Y yo tan ingenua, tan inconsciente, de que podía haber echo algo... Podía haberla ayudado, Debía...
Hace un mes la sacrificaron... Solo por no servir para montar... ¿Entonces, por qué coño la rescataron del matadero?' ¿Por qué? ¿A caso ella tenía la culpa?
Mi culpa se extendió, podía haberla ayudado, haberla llevado a la asociación... Pero estaba tan ciega, tan tonta, que no me fijaba en lo que pasaba a mi alrededor, no PODÍA, abrir los ojos y darme cuenta, que aquella yegua estaba mal... no, no podía estaba boba en mi mundo, en el mundo en el cual los animales están genial, y en un mundo donde tienen derechos.. Estaba CIEGA ese mundo solo existe en mi imaginación y entonces, abrí los ojos a la realidad.. Había muerto, por una... gilipollez.. Como odiaba eso, podía a ver sido la mejor amiga para una persona, podía a ver ayudado a otros humanos, a otros animales...
Y me culpo, sé que es una tontería, pero me culpo.... No tienen derecho, no tienen derecho a acabar con una vida... no tienen derecho, a matar, sin ver que hay otras opciones...
Y ese es el mayor pecado que he cometido en mi vida, dejar sola, dejar morir a esa yegua... dejarla, abandonarla... Aun veo sus ojos en el prado, aun la veo saltando y brincado... No es justo...
Yo podía haber ayudado.. pero no... no llegué a tiempo...
Lo siento, preciosa yegua como el oro, lo siento, siento que tuvieras un pasado y un futuro, tan, tan cruel... espero que la manda celestial, te haya acogido... Espero que veas a todos aquellos que sufrieron... pero que ya no le duelen nada, ahora son libres, libres como el viento...
viernes, 7 de octubre de 2016
El Dios Lobo
Hace tiempo que conozco una leyenda, una creación diferente del mundo, tal y como lo conocemos, y siempre, siempre me llamó la atención, es la historia del Dios Lobo.
Hace miles de años el ser humano se dividía en diferentes tribus, cada una tenía un dios, pero es extraño, hubo una que pobló durante una época una larga extensión, esa era la religión del Dios Lobo.
Cuanta la leyenda, que el ser que creó esto no era un humano, si no un Lobo grande y gris, este creó un mundo en el cual solo vivían seres humanos, plantas y árboles, ningún ser vivo más... No existía el animal.
El Lobo, muerto de la curiosidad, viajó al futuro, este, era odioso, horrible. Los seres humanos solo conocían la desgracia, la tristeza,la crueldad, no conocían ni el amor, ni la alegría ni la felicidad... No sabían la importancia de estar vivos... Volvió al pasado y creó unos seres vivos, que poco se diferenciaban de los humanos, los animales, los creó de diferentes tamaños, de diferentes colores, de diferentes características... Les dio todo, excepto el habla, nunca debían de comunicarse con los seres humanos, solo entre ellos... Porque ellos tenían un objetivo...
Viajó, de nuevo, al futuro en este no existía la tristeza, no existía la crueldad, no existía la desgracia... Solo existía la alegría, el amor, y la amistad... Era un mundo en el cual todos vivían en paz y en armonía, en plena armonía, animales y humanos, humanos y animales...
Era todo perfecto el lobo, sonrió, y volvió atrás, pero no tan al pasado, si no unos años atrás...
Se dice, que el lobo vio un mundo un tanto diferente, al que finalmente quedaría todavía había tristeza y crueldad, pero también amor y amistad... Entonces decidió que para llegar al final, al fin del camino,al verdadero mundo, a la verdadera Tierra, tenía que elegir.
Eligió a varios lobos, y los convirtió en humanos, dándoles, aquel poder que les faltaba, hablar...
Los animalistas descienden de este linaje de lobos, ellos están en el mundo simplemente, para enseñar el hermoso alma del animal, son los maestros, que nos abrirán las puertas a aquel mundo tan perfecto.
El lobo decidió que ya era suficiente, el mundo iba a ser perfecto, nada lo fastidiaría... Y entonces el Lobo murió.
Hace miles de años el ser humano se dividía en diferentes tribus, cada una tenía un dios, pero es extraño, hubo una que pobló durante una época una larga extensión, esa era la religión del Dios Lobo.
Cuanta la leyenda, que el ser que creó esto no era un humano, si no un Lobo grande y gris, este creó un mundo en el cual solo vivían seres humanos, plantas y árboles, ningún ser vivo más... No existía el animal.
El Lobo, muerto de la curiosidad, viajó al futuro, este, era odioso, horrible. Los seres humanos solo conocían la desgracia, la tristeza,la crueldad, no conocían ni el amor, ni la alegría ni la felicidad... No sabían la importancia de estar vivos... Volvió al pasado y creó unos seres vivos, que poco se diferenciaban de los humanos, los animales, los creó de diferentes tamaños, de diferentes colores, de diferentes características... Les dio todo, excepto el habla, nunca debían de comunicarse con los seres humanos, solo entre ellos... Porque ellos tenían un objetivo...
Viajó, de nuevo, al futuro en este no existía la tristeza, no existía la crueldad, no existía la desgracia... Solo existía la alegría, el amor, y la amistad... Era un mundo en el cual todos vivían en paz y en armonía, en plena armonía, animales y humanos, humanos y animales...
Era todo perfecto el lobo, sonrió, y volvió atrás, pero no tan al pasado, si no unos años atrás...
Se dice, que el lobo vio un mundo un tanto diferente, al que finalmente quedaría todavía había tristeza y crueldad, pero también amor y amistad... Entonces decidió que para llegar al final, al fin del camino,al verdadero mundo, a la verdadera Tierra, tenía que elegir.
Eligió a varios lobos, y los convirtió en humanos, dándoles, aquel poder que les faltaba, hablar...
Los animalistas descienden de este linaje de lobos, ellos están en el mundo simplemente, para enseñar el hermoso alma del animal, son los maestros, que nos abrirán las puertas a aquel mundo tan perfecto.
El lobo decidió que ya era suficiente, el mundo iba a ser perfecto, nada lo fastidiaría... Y entonces el Lobo murió.
domingo, 2 de octubre de 2016
La amistad...
Vi dolor en su alma, vi sufrimiento en su mirada.. Vi como perdía a un amigo, que no debía de morir...
Vi como ese perro me miraba, vi sus ojos llorando, vi una lágrima correr en su precioso rostro...
Vi tristeza y desesperación.... mientras aquel animal corría en busca de alguien que jamás volvería... observaba como su alma desesperaba, intentando encontrar a aquel ser cuya amistad había sido separada por la fugaz muerte...
Le miré y me acerqué `No pasa nada, tranquila, él está aquí´ susurré se acercó y le acaricié.
Su mirada recuperaba el brillo perdido, la amistad que por tantos años le acompañaba volvió a la vida, de una forma milagrosa, antinatural, todo fue en un solo instante, pero aun asi pude ver como recuperaba aquel brillo, como sus ojos se tornaban alegres y derepente, se fue y ladró al aire, mandando un mensaje de felicidad y de alegría un hasta pronto, en verde adiós para siempre, el perro se invadió de felicidad y empezó a jugar con algo, que mis ojos no podían llegar a observar... era tan, tan fuerte aquella amistad que ni siquiera la muerte les habían separado, porque aunque no lo viese, sabia que estaba ahí presente, el precioso potro negro, seguía en el mundo, no como un caballo que había sufrido y que gracias a una familia había vuelto a ser un animal, a ser un caballo libre, si no como un ángel cuyas alas poseía, en ese instante supe que aquella amistad nunca se rompería. Había un hilo de amistad entre ellos que pasaba la línea de la muerte....
Me quedé absorta con esa preciosa amistad... Que superaba a todos los seres, imaginé que en ese momento todo el universo se centraba en ellos...
Vi como ese perro me miraba, vi sus ojos llorando, vi una lágrima correr en su precioso rostro...
Vi tristeza y desesperación.... mientras aquel animal corría en busca de alguien que jamás volvería... observaba como su alma desesperaba, intentando encontrar a aquel ser cuya amistad había sido separada por la fugaz muerte...
Le miré y me acerqué `No pasa nada, tranquila, él está aquí´ susurré se acercó y le acaricié.
Su mirada recuperaba el brillo perdido, la amistad que por tantos años le acompañaba volvió a la vida, de una forma milagrosa, antinatural, todo fue en un solo instante, pero aun asi pude ver como recuperaba aquel brillo, como sus ojos se tornaban alegres y derepente, se fue y ladró al aire, mandando un mensaje de felicidad y de alegría un hasta pronto, en verde adiós para siempre, el perro se invadió de felicidad y empezó a jugar con algo, que mis ojos no podían llegar a observar... era tan, tan fuerte aquella amistad que ni siquiera la muerte les habían separado, porque aunque no lo viese, sabia que estaba ahí presente, el precioso potro negro, seguía en el mundo, no como un caballo que había sufrido y que gracias a una familia había vuelto a ser un animal, a ser un caballo libre, si no como un ángel cuyas alas poseía, en ese instante supe que aquella amistad nunca se rompería. Había un hilo de amistad entre ellos que pasaba la línea de la muerte....
Me quedé absorta con esa preciosa amistad... Que superaba a todos los seres, imaginé que en ese momento todo el universo se centraba en ellos...
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