domingo, 2 de octubre de 2016

La amistad...

Vi dolor en su alma, vi sufrimiento en su mirada.. Vi como perdía a un amigo, que no debía de morir...
Vi como ese perro me miraba, vi sus ojos llorando, vi una lágrima correr en su precioso rostro...
Vi tristeza y desesperación.... mientras aquel animal corría en busca de alguien que jamás volvería... observaba como su alma desesperaba, intentando encontrar a aquel ser cuya amistad había sido separada por la fugaz muerte...

Le miré y me acerqué `No pasa nada, tranquila, él está aquí´  susurré se acercó y le acaricié.

Su mirada recuperaba el brillo perdido, la amistad que por tantos años le acompañaba volvió a la vida, de una forma milagrosa, antinatural, todo fue en un solo instante, pero aun asi pude ver como recuperaba aquel brillo, como sus ojos se tornaban alegres y derepente, se fue y ladró al aire, mandando un mensaje de felicidad y de alegría un hasta pronto, en verde adiós para siempre, el perro se invadió de felicidad y empezó a jugar con algo, que mis ojos no podían llegar a observar... era tan, tan fuerte aquella amistad que ni siquiera la muerte les habían separado, porque aunque no lo viese, sabia que estaba ahí presente, el precioso potro negro, seguía en el mundo, no como un caballo que había sufrido y que gracias a una familia había vuelto a ser un animal, a ser un caballo libre, si no como un ángel cuyas alas poseía, en ese instante supe que aquella amistad nunca se rompería. Había un hilo de amistad entre ellos que pasaba la línea de la muerte....
Me quedé absorta con esa preciosa amistad... Que superaba a todos los seres, imaginé que en ese momento todo el universo se centraba en ellos...

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